Company Profile #214681
THG Iberian Truckers
06.10.2025
owner
No awards were received.
Historia de THG Iberian Truckers
Decían los viejos cronistas que fue en un día señalado, cuando el sol apenas despuntaba sobre las torres de Madrid y el reloj marcaba la octava hora de la mañana, que nació una empresa no de hierro ni piedra, sino de sueños y voluntades: THG Iberian Truckers.
Y fue su fundador, el buen caballero Yonatan_THG, quien con más empeño que fortuna al principio, hubo de poner los cimientos de tal hermandad. Como caballero andante sobre carreteras de ancho asfalto y horizontes sin término, halló en las ciudades de Madrid, Valladolid y León los estandartes de su fe: la fuerza de la capital, la nobleza de Pucela y la valentía leonesa.
Mas no fueron fáciles los comienzos: como molinos de viento que alzaban sus aspas contra don Quijote, así eran las dificultades diarias contra la pequeña compañía. Faltaban manos al timón, kilómetros a la cuenta y ánimo en el corazón. Pero como Sancho nunca abandonó a su señor, así tampoco abandonó Yonatan su empeño; cada día, paso a paso, kilómetro a kilómetro, fue venciendo desdichas y ganando camino.
Y así, donde ayer fue duda, hoy es certeza. Donde hubo soledad, hoy hay compañía. Y donde había apenas un nombre, ahora brilla un estandarte que dice: “Somos transporte hispanohablante; de España y de toda tierra que hable la lengua castellana, con orgullo y hermandad.”
Hoy la empresa camina firme, con una regla sencilla como clara: cada caballero del volante que desee unirse sólo habrá de recorrer 7.500 kilómetros al mes, mas en la hora y el día que su vida permita, pues la seriedad se conjuga aquí con la libertad.
Y todavía más: este proyecto, nacido en humildad, sueña con crecer y crecer, hasta ser de los más grandes y mejores del orbe virtual del transporte. Sueña con carreteras pobladas de hermanos, con convoyes que atraviesen tierras y mares, con rutas que unan ciudades y corazones.
Por eso, quien se una a esta causa no será siervo, sino compañero; no será número, sino voz y rueda que hace avanzar a todos. Y por ello, antes de que lleguen, ya se les agradece: a los que hoy creen, a los que mañana vendrán, y a los que con nosotros harán historia.
Que así quede escrito, y que Dios, si es su voluntad, guíe este camino hasta los confines de la Iberia y más allá.
Decían los viejos cronistas que fue en un día señalado, cuando el sol apenas despuntaba sobre las torres de Madrid y el reloj marcaba la octava hora de la mañana, que nació una empresa no de hierro ni piedra, sino de sueños y voluntades: THG Iberian Truckers.
Y fue su fundador, el buen caballero Yonatan_THG, quien con más empeño que fortuna al principio, hubo de poner los cimientos de tal hermandad. Como caballero andante sobre carreteras de ancho asfalto y horizontes sin término, halló en las ciudades de Madrid, Valladolid y León los estandartes de su fe: la fuerza de la capital, la nobleza de Pucela y la valentía leonesa.
Mas no fueron fáciles los comienzos: como molinos de viento que alzaban sus aspas contra don Quijote, así eran las dificultades diarias contra la pequeña compañía. Faltaban manos al timón, kilómetros a la cuenta y ánimo en el corazón. Pero como Sancho nunca abandonó a su señor, así tampoco abandonó Yonatan su empeño; cada día, paso a paso, kilómetro a kilómetro, fue venciendo desdichas y ganando camino.
Y así, donde ayer fue duda, hoy es certeza. Donde hubo soledad, hoy hay compañía. Y donde había apenas un nombre, ahora brilla un estandarte que dice: “Somos transporte hispanohablante; de España y de toda tierra que hable la lengua castellana, con orgullo y hermandad.”
Hoy la empresa camina firme, con una regla sencilla como clara: cada caballero del volante que desee unirse sólo habrá de recorrer 7.500 kilómetros al mes, mas en la hora y el día que su vida permita, pues la seriedad se conjuga aquí con la libertad.
Y todavía más: este proyecto, nacido en humildad, sueña con crecer y crecer, hasta ser de los más grandes y mejores del orbe virtual del transporte. Sueña con carreteras pobladas de hermanos, con convoyes que atraviesen tierras y mares, con rutas que unan ciudades y corazones.
Por eso, quien se una a esta causa no será siervo, sino compañero; no será número, sino voz y rueda que hace avanzar a todos. Y por ello, antes de que lleguen, ya se les agradece: a los que hoy creen, a los que mañana vendrán, y a los que con nosotros harán historia.
Que así quede escrito, y que Dios, si es su voluntad, guíe este camino hasta los confines de la Iberia y más allá.
No limit
Български
Čeština
Dansk
Deutsch
English
Español
Français
Hrvatski
Magyar
Italiano
Lietuvių
Norsk
Nederlands
Polski
Português (BR)
Română
Pусский
Slovenčina
Slovenščina
Српски
Svenska
Türkçe
Українська
简体中文